Protegido soberanamente

Hechos 21.27-36

Pablo es perseguido por su propio pueblo, pero es rescatado de manera sobrenatural.

Pablo es perseguido por su propio pueblo judío. El séptimo día era el último día del rito que Pablo había hecho voluntariamente (Hch. 18.18). Acompañado por los cuatro hombres que le habían recomendado los ancianos de la Iglesia en Jerusalén, vino por segunda vez al templo. Estando ahí, unos judíos residentes en Asia, alborotaron al pueblo en contra de Pablo. Le acusaban de tres faltas:

•  Violar la Ley de Moisés, porque Pablo enseñaba a los gentiles convertidos que no debían someterse a los ritos de la Ley para ser salvos.

•  Estar contra su propio pueblo, por su trato con los gentiles.

•  Profanar el templo, pues según ellos Pablo había introducido a un gentil llamado Trófimo. (29).

Pablo es rescatado en forma milagrosa. En el momento de más riesgo en manos de sus perseguidores, la guardia del templo arrebata a Pablo de las turbas que querían matarle. En esta ocasión Dios usó la fuerza militar para proteger a su siervo. En el caso de Elíseo en el Antiguo Testamento, usó los ejércitos celestiales para protegerlo de los enemigos.

Aplica
Como hijos suyos, Dios nos protege a cada instante, aun cuando no nos damos cuenta. ¿Le has agradecido en este día por su protección soberana?

Ora
Padre, te alabo porque en medio de peligros y dificultades tú me proteges y me rescatas de la mano de mis perseguidores.