Lo que siembras, cosechas

Oseas 8.1-14

Este pasaje nos hace ver que nuestra conducta tiene sus consecuencias en la vida.

Las cosas iban de mal en peor para Israel. La represión de Dios a causa de su rebeldía era severa. El profeta Oseas anunciaba las consecuencias para quien se aparta de Dios.

Una vez más vemos que han fallado en el cumplimiento del pacto y en la obedienciaa sus enseñanzas. Sin embargo se amparan en una frase recurrente: “Te conocemos como el Dios de Israel” (2). Pero por el contrario, no consideraron a Dios a la hora de elegir a sus gobernantes y se entregarona la idolatría.

Nunca se imaginaron las consecuencias que les acarrearía el no tomar en cuenta a Dios en todos los aspectos de la vida. Se limitaban a repetir frases hechas. Descansaban en su vida religiosa, pero no medían las consecuencias de sus acciones al fabricarse imágenes con el becerro de Samaria.

Israel pretendió ser el artífice de su propio destino, sin pensar que dar la espalda a Dios trae consecuencias. Sembraron maldad, injusticia e idolatría; pues bien, sus acciones les traerían resultados funestos. La denuncia profética anunciaba que no era suficiente ofrecer sacrificiosu ofrendas a Dios sin una genuina purificación. El drama de Israel se resume en estas palabras: “olvidó, pues, Israel a su Hacedor” (14).

Aplica
A veces no nos damos cuenta que hemos pecado. En oración, Pídele a Dios que te muestre en qué has pecado contra algún hermano, un prójimo o la Iglesia. Piensa en decisiones de trabajo o familiares que has tomado sin considerar a Dios.

Ora
Gracias, Padre, por la sangre de Jesucristo que limpia mis pecados.