Un nuevo pacto

 

Jeremías 31.27-40

 

Dios quiere renovar todas las cosas y quiere hacer un nuevo pacto con su pueblo.


Es casi imposible para nosotros, lectores del Nuevo Testamento, entender la reacción de sorpresa del pueblo al escuchar que habrá un “nuevo pacto.” ¿Qué había de malo en el antiguo pacto? No había nada malo en el antiguo; pero el pueblo de Dios era incapaz de cumplir la parte del pacto que le correspondía. Dios demandaba obediencia y ellos no podían obedecer.  Dios tendría que buscar una nueva manera, una que nadie se hubiera imaginado. Los falsos profetas hablaban de un retorno fácil a las glorias antiguas. Pero el verdadero mensajero señala el camino hacia un nuevo futuro que hace de la obediencia un esfuerzo que vale la pena.

Ahora podemos entender el nuevo corazón (33) dado a la obediencia, una nueva relación (33-34) basada en el hecho de que Cristo está en nosotros y un nuevo perdón (34) comprado por la muerte de Cristo. Pero entonces  cabe preguntarnos: “¿Hemos mejorado a lo largo de los siglos en guardar nuestra parte del pacto?” Con todos los recursos que Cristo nos ha dejado, ¿somos más obedientes que Judá? ¡Deberíamos serlo!

Aplica
¿Puedes decir con honestidad que “conoces a Jehová” (34)? ¿Qué podrías hacer para crecer en tu conocimiento del Señor? 

Ora
Gracias Señor por la nueva creación que estás operando en mi vida. Por favor, continúa tu obra.