Tradiciones peligrosas

Jeremías 29.1-19

 

Jeremías tiene una tarea muy difícil de realizar.

 

Para nosotros esta carta no tiene la gravedad que habrá tenido para los judíos en el exilio. Habrá sido muy difícil para Jeremías tener que anunciar al pueblo que la cautividad continuaría por 70 años y que todos morirían antes de ver la liberación. Pero aún mucho más difícil habrá sido convencer a los exiliados a orar por Babilonia (7). Estaban acostumbrados a orar por Jerusalén y por su retorno. En cuanto a Babilonia sólo se pedía que Dios hiciera justicia destruyéndola (Sal. 137.8-9). Pero el profeta les pidió que cambiaran el tono de sus oraciones.

Los falsos profetas hicieron lo posible para que su profecía se volviera realidad. Pero todo lo que podían hacer eran esfuerzos políticos, tanto en Babilonia como en Jerusalén. Era evidente que Dios no estaba detrás de esos planes.

Es un peligro descansar en las tradiciones, los edificios y las formas familiares de adoración. Estas cosas no son pecaminosas en sí, pero pueden minar nuestra seguridad en Dios. Si nos aferramos a las cosas terrenales no estaremos seguros cuando nuestro mundo comience a desmoronarse. Pero la verdadera seguridad está en el Reino de Dios que no puede ser movido ni vencido.

Aplica
¿Dónde encuentras la seguridad necesaria para tu vida? ¿Te aferras a las tradiciones, tus bienes, tu iglesia? ¿Cómo puedes hacer para aferrarte a Dios? ¿Cómo puedes hacer para que tus oraciones cambien y tomen el tono de Dios?

Ora
Ayúdame Señor a estar preparado para aceptar los tiempos difíciles y enfrentarlos en tu poder.