Oposición al mensaje

 

Jeremías 26.1-24

Algunos individuos y grupos reaccionan de manera hostil al mensaje de Jeremías. 

 

El tema de los mensajes de Jeremías era su insistencia al sometimiento al rey de Babilonia, como único camino a la supervivencia. Los sacerdotes y profetas alineados a la política administrativa del rey se oponían al discurso del profeta de Dios.

En el tiempo del que podemos llamar “sermón en el atrio del templo” (1-6), todo el cercano oriente estaba en convulsión; la situación religiosa de Jerusalén y de todo Judá había decaído desde la muerte del rey Josías. Joacim su sucesor se rebeló contra Babilonia. El mensaje de este sermón era un llamado al arrepentimiento.  Al someterse a Babilonia en realidad se estaban sometiendo a Dios. ¡Qué difícil era aceptar que la tragedia que se avecinaba era parte del plan de Dios para el cumplimiento de los propósitos divinos!

El tenor de los mensajes de Jeremías y de los otros profetas del pasado era: El retorno a Dios, como única esperanza de perdón. Aunque a la postre, esto no evitaría la destrucción del templo y de Jerusalén, de todos modos, Judá tenía que pasar por juicio antes de su redención.  Las consecuencias de su rebeldía no podían evitarse.

Jeremías fue arrestado y acusado de profetizar falsamente; su vida estaba en peligro; era evidente la hostilidaddel reyy los jefes religiosos al desear su muerte. Sin embargo la reflexión de unos ancianos, recordando la predicación de otro profeta 100 años antes (Mi. 3.2), le ayudó a salvar el pellejo.  La mano de Dios, usando a Ahicam, estaba a favor de su siervo.

Aplica
“La ciudad, el lugar de la morada de Dios, nunca será destruida” era un dogma para los sacerdotes y profetas. ¿Cuáles serán los dogmas culturales de la iglesia contemporánea? ¿Te riges por dogmas o por principios escriturales? ¿Qué haces para no seguir la corriente de este siglo? ¿Eres consciente del riesgo que significa ser obediente al Señor? ¿Te cuesta aceptar los infortunios como parte del plan de Dios para tu vida?

Ora
Padre gracias, porque tenemos la mejor palabra profética en nuestrasmanos.