Líderes justos y correctos

 

Jeremías 22:1-30

 

Se le advierte a la dinastía de los reyes de David para que hagan lo correcto, o de lo contrario su reino sufrirá las consecuencias.

 

El rey Sedequías debía hacer lo que era justo y correcto para con el pueblo en lugar de explotarlos, oprimirlos, robarles, en especial a los extranjeros, huérfanos, y viudas quienes eran las personas más indefensas. No prestar atención a la advertencia conduciría a la destrucción total.

Hoy en día los líderes políticos tienen las mismas responsabilidades delante del Señor. El gobierno tiene el deber de hacer lo que es justo y correcto para el pueblo, protegerlos en lugar de explotarlos. No hacer esto, provocará la ira de Dios y tarde o temprano Dios los juzgará. Continuamente vemos líderes gubernamentales procurando obtener poder sin importar lo que cueste, incluso explotando a la gente.

Todos los cristianos, incluso si no somos líderes políticos (aunque todos somos sumos sacerdotes de la economía de Dios) tenemos las mismas responsabilidades. Debemos hacer lo que es justo y correcto con todos los que nos rodean, especialmente con los más necesitados.

Todas las profecías en este capítulo se cumplieron. Josías (2 Reyes 22 y 23:1-30) fue un rey justo que reinó sobre Judá durante 31 años pero sus hijos, nieto y sobrino que le precedieron en el trono, fueron malvados. Salúm (22.11-17; Joacaz en 2 Reyes 23.30-35), hijo de Josías, reinó durante tres meses y salió exiliado a Egipto en donde murió. Joacim (22.18-23 y 2 Reyes 23.36-37, 24.1-6), otro hijo de Josías, reinó durante 11 años y murió en Jerusalén. Conías (22.4-30; Jeconías o Joaquín en 2 Reyes 24.6-17), hijo de Joacím (nieto de Josías), reinó durante 3 meses y 10 días antes de salir exiliado a Babilonia, lugar en el que murió. Sedequías (o Matanías, tío de Jeconías en 2 Reyes 24.17-25.7) lo reemplazó y salió al exilio hacia Babilonia en donde murió. Es muy importante recordar que la Palabra de Dios siempre prueba que es verdadera. ¡Sus profecías siempre se cumplen!

Aplica
¿De qué manera estás aprovechando las oportunidades para servir a los huérfanos y viudas? ¿Conoces extranjeros que están necesitando ayuda? ¿Qué principios encuentras en la Biblia para ayudar a los más necesitados?

Ora
Señor, ayúdame a encontrar formas en que puedo ayudar a otros y a hacer lo que es justo y correcto con ellos.