¿La vida o la muerte?

Jeremías 21.1-14

 

 

La desesperanza de ir a Dios a través de alguien más.

El rey Sedequías, dudando de las profecías de sus sacerdotes, está preocupado por las profecías de Jeremías afirmando que su reino sería destruido. Entonces envía a Pasur con Jeremías para pedirle que interceda por ellos delante del Señor. Algunos creen que pueden acercarse a Dios a través de un “santo” o de María (la “madre de Dios”) pero en ninguna parte de las Escrituras Dios acepta el arrepentimiento a través de intermediarios. De acuerdo a la Palabra de Dios, Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre (1 T. 2.5). Cristo es el único que tiene influencia con Su Padre.

El intento del rey Sedequías de acercarse a Dios a través de Jeremías falló totalmente. En lugar de hallar gracia, llegó a ser el objeto de la ira de Dios. Sedequías fue capturado y sus hijos fueron ejecutados delante de él, después los babilonios lo dejaron ciego y lo llevaron preso a Babilonia en donde murió.

Dios le habló al pueblo permitiéndole escoger entre el camino de la vida y el camino de la muerte. Si ellos se rendían ante los babilonios, sobrevivirían. Si no, morirían. De igual manera, Dios permite que la humanidad decida entre dos caminos: uno que conduce a la vida eterna y otro que conduce a la muerte eterna (Salmos 1.6, Mateo 7.13-14). Si aceptamos a Cristo como nuestro Salvador experimentaremos la gracia y misericordia de Dios. Si decidimos cualquier otro camino para obtener el favor y salvación de Dios, tendremos a Dios como nuestro juez y solo se puede esperar el castigo eterno.

Aplica
¿Ya decidiste por el camino de la vida? Si no, esta es tu oportunidad. Pídele a Dios que perdone tus pecados y dile que quieres aceptar la salvación, pero busca directamente a Dios. ¡No te acerques a Él por medio de alguna persona o religión!

Ora
Señor, gracias por darme el camino de la vida. Perdona mis pecados, los cuales fueron pagados en la cruz.