La paja y el trigo

Jeremías 23.17-40

 

Los falsos profetas, y el final y destino de quienes los escuchan.

 

Quienes venden trigo embolsado tienen el cuidado de quitar la paja o basura del trigo antes de comercializarlo. Comer trigo con paja, no solo es muy agradable sino muy dañino para la salud.

En este capítulo, las enseñanzas y profecías falsas son la “paja espiritual” comparado con el “trigo espiritual que es la Palabra de Dios (28). Los profetas falsos no fueron enviados por el Señor; Él nunca les habló porque nunca le buscaron para consultarle. ¡Si Le hubieran consultado y enseñado al pueblo la Palabra de Dios, probablemente este se hubiera arrepentido de la maldad de sus actos y de sus caminos! Nota que esos profetas persuadieron al pueblo para crean en ellos diciéndoles que Dios les había hablado en sueños y visiones (25). Sus profecías afirmaban lo que el pueblo quería escuchar, no lo que necesitaba escuchar.

Desafortunadamente, vivimos situaciones similares en la iglesia de nuestros días. Algunos pastores y maestros predican lo que las personas quieren escuchar, no lo que deben escuchar. Por ejemplo, algunas iglesias dicen que la homosexualidad es un estilo de vida aceptable y que las iglesias deben integrar en su cosmovisión los gustos de la nueva generación. Esto puede ser lo que los homosexuales desean escuchar, pero la Palabra de Dios es muy clara cuando afirma que Dios ama al homosexual pero aborrece el pecado de la homosexualidad (Ro. 1.24-32).  La necedad de los que practican la homosexualidad les conduce a la destrucción y a apartarse de Dios.

Debemos hacer como los de Berea. Compararon las enseñanzas de Pablo con las Escrituras para estar seguros que lo que Pablo decía provenía del Señor (Hch. 17.11). Jeremías 23 nos enseña que es importante comparar el mensaje de nuestro pastor o maestros con la Palabra de Dios, no con los deseos de nuestro corazón.

Aplica
¿Cuál es el peligro de decirle a las personas lo que quieren escuchar y no lo que necesitan escuchar de parte de Dios? ¿Con qué frecuencia buscas al Señor para consultarle lo que debes comunicar en su nombre? ¿Cómo te aseguras que estás escuchando lo que necesitas oír de parte de Dios y no lo que quieren que escuches?

Ora
Señor, ayúdame a ser más como los de Berea y permite que Tu Palabra sea la autoridad de mi vida.