La paciencia de Dios tiene límites

Jeremías 15.1-14

 

La desobediencia continua del pueblo de Dios permite que Su Juicio caiga sobre ellos.

La paciencia de Dios es increíble. Él es mucho más paciente que cuando tratamos con nuestros propios hijos, miembros de familia y amigos. Tendemos a disciplinarlos rápidamente y perdonamos a los demás dos o tres veces. Si Dios fuera como nosotros, ¡muy pocos llegaríamos a ser viejos!

El pueblo de Judá probaba la paciencia de Dios; muchas veces se había arrepentido de sus pecados pero después cometían los mismos pecados. Cuando experimentaron el desagrado y juicio de Dios en su vida, se arrepentían de nuevo. Dios los perdonaba y los restauraba pero su ciclo repetitivo de pecado, arrepentimiento, restauración seguido de sus pecados sucedía a través de generaciones, hasta que finalmente agotaron la paciencia de Dios hacia su pueblo. El pueblo elegido de Dios lo había rechazado continuamente, una y otra vez (Jer. 15.6) y participaron en pecados terribles del Rey Manasés que incluía idolatría, sacrificio de niños y prácticas ocultas (2 R. 21.2-9). Por ello, lo único que recibieron de Dios fue condenación sobre su vida.

Antes de condenar al pueblo de Judá, debemos examinar nuestra vida y estar seguros que no estamos rechazando a Dios participando en la idolatría de la vida moderna. Colosenses 3.5 dice que idolatría es todo lo que pertenece a nuestra naturaleza terrenal. La inmoralidad es excesiva debido a las bajas expectativas de la sociedad, la educación sin Dios y los medios de comunicación. En nuestros días todavía se practica el sacrificio de niños como el aborto, en donde los inocentes son sacrificados por conveniencia de los padres. Cuando el amor al dinero es más importante que hacer lo que es correcto, sufrimos de avaricia. Así que no condenemos a otras personas hasta que primero examinemos nuestra propia vida. Recuerda que la paciencia de Dios tiene límite. ¡La ira de Dios está por venir! (Col. 3.6).


Aplica
¿Con qué frecuencia examinas tu vida? ¿Qué haces para asegurarte de no estar participando en la idolatría de la vida moderna? ¿Hay algo que está agotando la paciencia de Dios para contigo?


Ora
Señor ayúdame a discernir qué deseos terrenales batallan contra mí. Que no ignore Tu Palabra. Perdóname cuando me alejo de Ti. Gracias por amarme.