¿Cómo se ora?

Jeremías 32.1-23

 

A veces no entendemos las acciones de Dios. ¿Cómo oramos en esas situaciones?


Si Jonás es modelo del profeta desobediente, Jeremías lo es del profeta obediente. El obedeció aún cuando no entendía sus propias acciones o cuando sus acciones podrían ser malinterpretadas por otros. Pero cuando está perplejo, reacciona bien hablando con el Señor. No entiende cómo el Señor usa a naciones paganas, pero está seguro que el Señor es poderoso, justo y bondadoso (17-25). Jeremías es el ejemplo de quien quiere profundizar su vida de oración. Cuando estemos en dudas y necesidades, meditemos en la bondad del Señor en el pasado.

Para un creyente, la obediencia incuestionable (1-15) puede ser seguida frecuentemente por oraciones cuestionadoras (16-25). Tristemente muchas personas se cierran cuando no entienden lo que Dios está haciendo. Tienen miedo de cuestionar al Todopoderoso y entonces oran lo que creen que deberían haber orado. Hay una tradición muy grande de “debate” sincero y honesto con Dios, desde Abraham hasta Moisés y desde Job hasta Pablo.


Aplica
¿Qué circunstancias difíciles enfrentas en este momento? ¿Se las has presentado al Señor honestamente? ¿Le has expresado los sentimientos que te generan esa situación o problema? ¿Qué pasos de obediencia te demanda el Señor?


Ora
Gracias Señor por escucharme. Así es como me siento hoy...