Amor eterno

 

Jeremías 31.1-26

 

Un mensaje de esperanza digno de releer y animar así a nuestros corazones.


Sería incorrecto pensar que el mensaje de Jeremías era negativo y de castigo. En algunas ocasiones él se elevó a las alturas del optimismo. El verdadero mensajero de Dios es aquel que sabe cómo traer al mismo tiempo juicio y misericordia, de modo que las buenas nuevas de Dios se hagan realidad.

En este pasaje encontramos esperanza y consolación en casi cada uno de los versículos.  Pero esta anticipación de las bendiciones es el resultado de haber aceptado la disciplina del Señor y de haberse alejado del pecado y la rebelión. También encontramos el amor eterno de Dios por sus hijos, por los hijos pródigos que regresan.

Para Jeremías y su gente, la esperanza de una nación, una ciudad y un templorestaurados quizás haya sido suficiente. Pero en realidad Dios está prometiendo mucho más que esto, “una cosa nueva sobre la tierra” (22). Se refiere a que Dios hará cosas sorprendentes, como lo sería para esa cultura el hecho que una mujer defienda a un varón.

Cuando Dios restaura, no toma el orden viejo y lo recompone. Por el contrario, Dios toma la arcilla y hace una nueva creación.


Aplica
¿Cómo sabes si tus esperanzas están enraizadas en Dios y en sus planes para ti? ¿Con que frecuencia te acercas a Dios en arrepentimiento por tus pecados? ¿Le confiesas y permites que él te limpie?

Ora
Gracias Señor por darme una esperanza que no podría encontrar en ningún otro lugar.