La clave de la verdadera felicidad

 

Deuteronomio 6:10-25

Para poder vivir a plenitud la vida se necesita mantenerse en la voluntad perfecta de Dios, y no olvidar sus acciones a favor nuestro. 

 

Para que los israelitas vivieran a plenitud en la Tierra Prometida debían mantenerse constantemente recordando a Dios y a sus acciones libertadoras a favor de ellos. 

El constante recuerdo de lo que Dios había hecho por ellos serviría de una profilaxis en contra del pecado de la idolatría a otros dioses que eran adorados en Canaán.  Dios exigía de los israelitas fidelidad y compromiso total con Él, y obediencia plena a la Ley.  Tal compromiso y lealtad traerían como consecuencia que la nación gozaría del cuidado y provisión constante de Jehová.  Como parte del proceso de aprender a vivir enla plenitud del Señor deberían enseñar a sus hijos acerca de Dios y sus grandes milagros a favor de Israel en el éxodo de Egipto y durante el peregrinaje por el desierto.  Este sistema de enseñanza produciría hijos que se mantendrían fieles a Jehová y a sus mandamientos, y llevaría a las generaciones posteriores a gozar de las bendiciones plenas de la obediencia a la voluntad del Dios de sus padres.

Los hijos de Dios debemos recordar constantemente la obra preciosa de nuestra salvación en Cristo, y procurar ser fieles a Él en gratitud por su obra redentora.  Nuestros hijos deben igualmente ser enseñados y desafiados con ejemplos piadosos a vivir conforme a la voluntad revelada de Dios para que ellos experimenten la vida de obediencia y plenitud que es nuestra por el poder del Espíritu Santo.


Aplica
La verdadera felicidad está en la fidelidad y obediencia nuestro Padre celestial.  ¿Tienes una vida de devoción personal en donde recuerdas todo lo que Dios ha hecho por ti, y te sometes diariamente a Su voluntad perfecta?  ¿Estás enseñando a tus hijos que la clave de la verdadera felicidad está en vivir bajo los principios de la Palabra de Dios?

Ora
Padre, enséñame a ser obediente a tus principios de vida, y dame la sabiduría de pasar a mis generaciones futuras la clave de la verdadera felicidad que está en la obediencia a tu Palabra.