Comienza la conquista

 

Deuteronomio 2.26-37

 

Israel comienza a tomar posesión de la tierra y a ser instrumento de juicio de Dios.


Después de obedecer las instrucciones de Dios de no tocar nada de los descendientes de Esaú y de Lot, el Señor les ordena que se preparen para ir a la guerra contra los amorreos (24-25).

¿Por qué el cambio? Dios, el Omnisciente, ya le había anticipado este momento a Abraham en una circunstancia muy particular en la vida del patriarca. Leamos el episodio en Génesis 15.16, cuando Dios le anuncia lo que iba a suceder en los tiempos de Moisés (Gén. 15.13-16).

Israel, instrumento de juicio de Dios (26-33): la estrategia de Moisés fue ofrecer al rey amorreo el mismo trato que a los reyes anteriores, que fue un pacto de paz, pero Sehón se rehusó. Fue él quien comenzó la agresión y la guerra. E Israel que no tenía cultura ni conocimientos militares los derrota completamente. Y por la iniquidad de los amorreos el juicio divino fue el exterminio total. Dios no negocia con el pecado, lo elimina. Israel comenzó a cumplir con su misión como una nación de sacerdotes para Dios.

Israel, terrateniente (34-37): una nación sin tierra, salvo por un puñado de hombres todos nacidos en el desierto, nómades, viviendo en tiendas y sin cultura citadina, de golpe se encuentra poseedora de excelentes ciudades, casas confortables, con tierras ricas para labrar, y todas las riquezas de un pueblo enemigo aniquilado. Todo entregado por Dios en sus manos (36).


Aplica
Identifica las claves del éxito de Israel en este pasaje. Ahora analiza cómo pueden ser aplicados estos mismos principios a tu vida y a la vida de la iglesia latinoamericana contemporánea. ¿Cuál es tu misión en esta coyuntura histórica?


Ora
Señor, me comprometo a serte obediente y un sacerdote en mi hogar, en mi iglesia y en mi comunidad.