Ahora sí, pero todavía no

Deuteronomio 1.19-46

 

Las razones por las cuales no pudieron entrar antes a la Tierra Prometida.

 

Israel está por entrar a la Tierra Prometida, pero Moisés primero les vuelve a relatar la historia de cómo no pudieron entrar la primera vez. Hay que asegurarse que no se cometa el mismo error nuevamente.

De Horeb a Cades-barnea (19): una experiencia terrible, pero lo pudieron pasar porque Dios les dio la ruta y los guió con su perfecta protección. Todo es posible con Dios. Aún las experiencias límites nos fortalecen si vamos siguiendo al Señor.

La orden de Dios no cumplida (20-21): Dios les asegura que poseerán la tierra y les anima a no temer. Era el final del viaje. Solamente tenían que obedecer. Pero no, ellos tenían otros planes.

Las murmuraciones (22-40): no confiaron en Dios, no le creyeron. Pensaron que mejor era asegurarse primero por sus propios ojos y consejos (22). Los informes confirmaron las palabras de Dios pero fueron rebeldes (26) y murmuraron (27), a pesar de las promesas de Dios y las evidencias de su respaldo. Estos son dos pecados que tienen sus consecuencias (35).

La obstinación (41-46): Israel reconoce su pecado, pero aún así insiste en cometer el mismo error de ir contra la voluntad de Dios. ¿Se puede torcer la voluntad de Dios? ¿Será el hombre más sabio y poderoso que su Creador? También la obstinación tiene sus consecuencias.


Aplica
Es fácil encontrar los errores de Israel, como también en otros. Analiza tu vida y busca la presencia de estos síntomas: desoír las órdenes de Dios, rebeldía, murmuraciones y obstinación. Si los encuentras arrepiéntete y corrígete.

Ora
Señor, ayúdame a mirar la historia de Israel como un espejo en el cual me puedo ver reflejado para no pecar contra ti.