En decadencia

1 Reyes 11.1-25

La historia de Salomón está llena de lamentos por haber desobedecido a Dios.


Salomón tenía todo lo que quería: fama, poder, riquezas, sabiduría. Pero todo esto no fue suficiente para satisfacerlo. Así comienza la triste historia de la caída de este gran hombre.

Mandamientos quebrantados (1, 2). Dios había declarado, sin lugar a dudas, que su pueblo no debía mezclarse en matrimonio con otros pueblos. Aclaró que eso haría que se desviaran y dejaran de caminar con É1. Sin embargo, con toda su sabiduría Salomón no obedeció lo que el sabía que era la voluntad de Dios. Una cosa es saber qué es lo correcto y lo bueno; otra es hacerlo, ponerlo por obra.

La comunidad traicionada (7). Salomón no solo rindió culto a dioses paganos; también indujo a la nación a seguir su mal ejemplo. El pecado nunca es un asunto privado; siempre afecta a los demás. Todo el pueblo sufrió las consecuencias del pecado de Salomón. La razón del fracaso de Salomón fue que no se había entregado por completo al Señor su Dios (4).

El pacto quebrantado (11). El Señor hizo su pacto con David por puro amor y gracia. Salomón fallo al no cumplir con su parte. Por lo tanto, Él ya no estaba obligado a asegurar la descendencia de David en el trono de Israel.

Nosotros podemos exigir libertad para salirnos con la nuestra, pero será necesario que tomemos en cuerita el precio que tendremos que pagar. ¿Qué cosas pueden estar reemplazando a Dios en tu vida, alejándote de É1? ¿Qué vas a hacer al respecto? Las relaciones amorosas son vínculos tan poderosos que resultan difíciles de romper, no lo olvides.

Aplica
¿Qué hizo que el corazón de Salomón se desviara del Señor (1, 2, 4)?  Salomón era sabio, pero su sabiduría no lo preservó del pecado, ¿qué conocimientos deberías convertir en obediencia hoy?

Ora
Guárdame, Señor, del peligro de pasar por alto las semillas de la desobediencia que están presentes en mi. Ayúdame a desecharlas, Señor, para que pueda estar plenamente entregado a ti.