Dios cumple la promesa

1 Reyes 8.1-21

Este pasaje es para leer con los cinco sentidos. Debemos verlo, escucharlo y oler la fragancia.


¿Que representa la nube que llenaba el templo? Israel estaba recordando la fidelidad divina (15, 16). El arca del pacto contenía piedras con los mandamientos de Dios (9) que se habían conservado por varios cientos de años y que eran símbolos de las fieles promesas de Dios.


Es interesante comparar la fabricación del tabernáculo. (Éx. 35.20-36.1) con la construcción del templo de Jerusalén descrita en los capítulos 6 y 7. Ese primer lugar de adoración en el desierto era un esfuerzo comunitario, el resultado de las ofrendas y de las habilidades artísticas que el pueblo entregaba a Dios. Ahora, en la construcción del templo, el nombre de Salomón figuraba en todo, aunque realmente era el pueblo quien hacia el trabajo. Esto era definitivamente el proyecto de Salomón como así también era suyo el palacio, que llevó casi el doble del tiempo que había llevado la construcción del templo para Dios (6.38; 7.1). ¿Qué nos dice esto en cuanto a Salomón?


Todos los símbolos religiosos del mundo, por hermosos y significativos que sean, no sirven para nada si junto con ellos no está presente el mismo Dios viviente. ¿Es posible que hayas llegado a depender de los símbolos tangibles de los ritos religiosos en vez de gozar de la plenitud intangible del Espíritu Santo?


Aplica
¿Cómo condujo Salomón al pueblo a reconocer la fidelidad de Dios? ¿Por qué es importante que apliques lo mismo en tu vida? ¿De qué modo puedes recordar la fidelidad de Dios que te lleva a confiar más en Él?


Ora
Ayúdame Señor, hoy, a recordar tu fidelidad, confiar completamente en ti y aferrarme a tus promesas.