¡Gocémonos en el Señor!

 

Salmos 33.1-22

Tenemos motivos más que suficientes para alegrarnos.


Aquí encontramos descritas abundantes razones por las cuales el pueblo de Dios actuaba con gozo al manifestar la alegría que había en su vida. La prueba de ese gozo no es el mundo, ni tampoco lo es las vidas de aquellos que gritan de alegría. La fuente del gozo que David especialmente tenía, se encuentra basada en la persona de nuestro Señor Jesucristo.

Vamos a mirar a través de este Salmo, algunas manifestaciones o fundamentos, en los cuales podemos ver razones para alegrarnos en nuestra vida, para que en lugar de sentirnos tristes y agobiados, nos gocemos en lo que Dios ha hecho por nosotros.

La Palabra de Dios es recta (4a). El salmista nos invita a aclamar y a alegrarnos en nuestra vida, por contar con la Palabra de Dios, la cual convirtió nuestra alma, le dio sabiduría y como resultado de esa conversión, y de la sabiduría adquirida, nos ha dado alegría.

Toda la obra es hecha con verdad (4b). Alegrémonos en la obra fiel de Jesucristo.

La misericordia de Jehová (5). Esta se vio manifestada en su expresión máxima en la persona de Cristo Jesús, nuestro salvador.

Su poder (8-9). Ese poder de cumplir lo que prometió, solo pertenece a Dios, y ese poder de Dios esta a nuestro alcance.

El conocimiento o la sabiduría de Dios (10). Es maravilloso poder ver que aquellos que son “sabios” en este mundo, realmente no tienen nada que hacer comparados con la sabiduría de Dios entregada a sus hijos.


Aplica
Vuelve a leer el Salmo 33 y encuentra más motivos para alegrarte. Escríbelos y has de ellos una oración de gratitud a Dios.


Ora
El gozo de mi vida eres Tú, mi Señor y Dios. Mi alma se regocija en Ti pues me has coronado de gracia y misericordia.