Terreno sólido

Salmos 26.1-12

Hoy, ayer y por los siglos Cristo es siempre fiel.

Rodeados de un mundo que cambia continuamente, ¿cómo saber que estamos en "terreno firme?" ¿Cómo podemos saber que nuestras "casas," es decir, nuestras vidas, están puestas sobre fundamento sólido y no sobre arenas movedizas? ¿Cómo sabemos si podemos soportar las tormentas de la vida y los cambios inesperados? (Mt. 6).

En este salmo leemos sobre la fortaleza y estabilidad de una vida fundada en la integridad de una relación sincera con Dios. El salmista evita los contextos que le pudieran ser de tropiezo (3-5) y se esfuerza por estar en la presencia de su Padre amado (6-8). Todos nosotros somos pecadores y solo podemos ser salvos por la gracia de Dios. Sin la sombra de una "doble vida" podremos, contar con la vindicación y protección de Dios en medio de un mundo cambiante e impredecible.

Sinceros en nuestra fe, podemos concordar con el salmista cuando dice que su pie esta plantado en tierra sólida de "rectitud." Que venga el viento y que venga la lluvia. Estamos en "terreno firme".

Aplica
¿Cuáles son los pensamientos, palabras o actividades que no quisieras que otras vean, especialmente Dios? ¿Hay algún rincón en tu vida donde ocultas algo? Invita al Señor a iluminar esos rincones escondidos y recibe la paz de su perdón.

Ora
Examíname, oh Dios y conoce a mi corazón. Ve si hay en mi camino de perversidad y guíame en el camino recto (Sal. 139.23-24)            .