Mi vulnerabilidad en las manos de Dios

Salmos 25. 1-22

Abrir el corazón a Dios, contarle nuestros temores y nuestras angustias. Confiar en su amor y misericordia nos dará la paz tan deseada en situaciones de angustias.

 

Lee una vez más el salmo y enumera las peticiones del Salmista en tu cuaderno de meditación. ¿Cuáles son las peticiones del autor? ¿Cuáles son los temas que mas le preocupan o lo angustian?

En este salmo el autor abre su corazón a Dios, poniendo al descubierto sus temores.

La vergüenza, todos tenemos temor a pasar vergüenza. El temor al fracaso, a tomar una mala decisióny que los demás se burlen de nosotros, muchas veces nos impide emprender nuevos proyectos.

¿Cómo podemos estar seguros que estamos haciendo lo correcto y que no seremos la burla de nuestros enemigos? Analiza la siguiente petición en los versos 4-5.

Dejarnos enseñar y guiar por Él. Que la palabra de Cristo abunde en nuestros corazones y que su Santo Espíritu sea nuestro guía es lo único que nos garantiza una toma de decisiones correcta.

Otra dimensión que el salmista teme son sus pecados y que no le hacen digno de la ayuda del Señor, por tal motivo recurre a la piedad y misericordia de Dios. Nuestro refugio no son nuestras buenas obras, sino la Gracia de Señor (6-7; 11).

La soledad es algo a lo que todos tememos en algún momento (16). Negar nuestras necesidades y miedos no nos ayuda, el salmista confiesa sus miedos, angustias y busca refugio en el Señor.

Aplica
¿Cuáles son tus temores? ¿Te sientes solo, triste, afligido, frustrado? ¿Tus pecados te acechan permanentemente? Comparte con el Señor todo lo que tengas adentro. Él te comprenderá, te perdonara, te consolara y acompañará.

Ora
Señor gracias por que siempre estas a mi lado, eres bueno y misericordioso. Me comprendes, me enseñas, me guías por la senda recta y me consuelas en los tiempos de angustia. Libra a mis hermanos que están pasando por las mismas pruebas.