Termina lo que empiezas

 

1 Reyes 7.23-51

Mantén tus decisiones y compromisos hasta el fin.


Una de las tragedias mas grandes es no terminar lo que empezamos; haber comenzado con mucho entusiasmo y con grandes deseos y luego, dejar las cosas a medio terminar, abandonar la carrera, tirar la toalla cuando pudimos haber vencido. Algunos hablando del fracaso matrimonial dicen: se acabo el amor, murió el amor; y lo dicen cómo si el amor fuera de cristal, como si fuera algo frágil que necesita cuidado y alimentación para que no se muera; como si fuera un paciente en cuidados intensivos; cuando el amor es Dios mismo porque Dios es amor: fuerte, estable, invencible. No, no se acabó el amor simplemente fueron inconstantes.

Salomón se enfrentaba a un reto que durante 480 años nadie se había atrevido. Tuvo todo lo necesario para empezar; su mismo padre le había dejado muchas cosas para que pudiera cumplir con esto; había contratado al mejor pero necesitaba algo, necesitaba ser constante, necesitaba terminar lo que había empezado, necesitaba paciencia, persistencia y perseverancia, y así lo hizo. Si el rey era perseverante, todos lo serían. Si papá y mamá son perseverantes lo serán también los hijos; si las autoridades somos perseverantes lo serán también el resto de personas. Necesitamos predicar con el ejemplo y la perseverancia; no se necesita de amenazas o de presiones sino de ejemplos.

Tal vez no tuviste buenos ejemplos y lo único que tienes son personas con deseos frustrados y sueños interrumpidos; Fija tus ojos en el Señor cuyo amor nunca cesa, que sigue siendo el mismo y que permanece a tu lado pues es fiel.


Aplica
¿Cuáles son los obstáculos que más te desaniman? ¿Por qué te desaniman, porque son difíciles o porque cada vez que lo intentaste no conseguiste cosa alguna? ¿Te atreverías a seguir intentándolo hasta conseguirlo?


Ora
Señor, mi compromiso es perseverar hasta el fin; y hasta el fin tómame de la mano.