Su pecado le alcanzará

1 Reyes 2.13-46

Cada uno cosecha lo que sembró.


Somos la suma de nuestras decisiones; hayan sido acertadas o no; somos el producto de lo que un día decidimos; no estamos aquí por casualidad o suerte o mala suerte; si sembramos en nuestro jardín tomates no cosecharemos manzanas, o limones, o naranjas; si pude ir al médico cuando me sentía mal y no lo hice y deje pasar el tiempo, los meses y tal vez años; y un día tuve que ir porque ya no soportaba mas y las noticias fueron lamentables y muy dolorosas, no puedo enojarme con Dios, y tampoco debo decir que era su voluntad; Dios no quería eso para mí, fue lo que sembré y lamentablemente lo que coseche; la gente llora ¿Por qué tuvo que pasar así? La gran mayoría de veces se debió a una mala siembra; es decir a muy malas decisiones.

La lista de gente ejecutada por Salomón es muy triste pero fue lo que ellos sembraron. Adonías pudo tener otro final. A pesar de haber usurpado el trono y haber tenido planes nada prometedores para su hermano Salomón, sin embargo, no fue ejecutado cuando Salomón fue hecho rey; lo que trajo su muerte no fue su pecado anterior sino “el pedido necio y atrevido que hizo” al que ya había salvado su vida. ¿Por qué sembró mal? Por necio; aunque sabía que Dios estaba en todo, no humilló su corazón y su necedad lo llevó a la muerte.

Y a todo el resto su pecado les alcanzó; su cosecha tuvo fecha; sus malas decisiones les pasaron la factura; no fue la mala suerte sino una vida dedicada a decidir mal.


Aplica
¿Estás sembrando amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre y dominio propio? ¿Hay algo en particular que te hace estar enojado con Dios? ¿Eres de los que decidieron mal o simplemente nunca decidieron? ¿Qué harás al respecto?


Ora
Señor, ¿a quién iré? Solo Tú tienes palabras de vida eterna. Enséñame qué hacer.