Nunca es tarde para hacer lo correcto

1 Reyes 6.1-38

Una decisión de cambio quebrará años de malas decisiones.


Hay un refrán que dice: mal de muchos consuelo de tontos; es decir, que algunos justificamos nuestros errores argumentando que todo el mundo lo hace. Cuando por muchas generaciones las personas se han habituado a hacer lo incorrecto y crecemos influenciados por una cultura donde lo incorrecto es lo normal, se nos hace difícil creer que podemos cambiar, que podemos romper o quebrar una pauta de comportamiento ya que nunca nadie lo ha hecho.

La nación de Israel durante 480 años no hizo algo que era lo primero que debían haber hecho: el templo o santuario para el Señor. Todas las naciones edificaban altares a sus dioses, era lo primero que hacían. A Israel Dios lo había sacado de la esclavitud, le había dado una tierra que fluía leche y miel, le había dado victoria sobre todos sus enemigos, convirtió la nación en una potencia, pero no edificaron el templo al Señor; se acostumbraron a que esa manera de pensar incorrecta se estableciera como una manera de pensar correcta.

En siete años Salomón hizo lo que nadie había hecho en 480 años. Qué importa si todos siguen una ruta incorrecta; qué importa si la mejor justificación es que todo el mundo lo hace; qué importa si todos te dicen que es imposible y que nadie lo ha intentado; lo único que importa es qué le agrada a Dios y qué es lo correcto pues el que obedece Su palabra ese es el que le ama y al que ama Dios.


Aplica
¿Donde tú vives, trabajas o estudias, hay algo que todos hacen y que no es correcto? ¿Cómo enfrentas una situación así? ¿Cuál crees que sea la mayor dificultad para no confrontar esa situación, lo difícil que es o el hecho que nadie se atrevió a hacerlo?


Ora
Padre, no lo que yo quiero sino lo que tú quieres, eso haré.