Los problemas hay que resolverlos

1 Reyes 1.32-53

Las soluciones no admiten excusas.
 

Algunos al mirar una persona acaudalada y muy prospera dicen: ¿Quién como él? Ya quisiera tener todo lo que dicha persona tiene; y es que sólo contemplamos una parte de la vida de aquella persona y no comprendemos que a mayor posición, a mayores ingresos, a mayor grandeza; mayores son los retos y más grandes y complicados los problemas. El rey David no fue la excepción, poseía una posición de grandeza y poder pero los problemas que tenía que resolver eran realmente difíciles y muy complicados como el decidir dar muerte a su propio hijo. El liderazgo nos atrae por el lugar de dignidad que posee pero mientras no comprendamos que ser líder es ser respuesta, es ser solución, es dar la cara, es resolver y no escapar, es encontrar la salida, no habremos comprendido el liderazgo del rey David y de los grandes hombres de Dios.

David estaba cansado, la edad había traído consigo grandes limitaciones; fue un gran líder pero un fracaso como padre y como esposo y esto estaba desequilibrando aquel liderazgo poderoso y estable que había levantado; no había excusas debía tomar decisiones y debían ser tomadas pronto y así lo hizo.

No importa si ya paso mucho tiempo y nuestra edad es muy avanzada; la solución sigue siendo la única respuesta y la única alternativa; cómo David tomemos el control y tomemos decisiones que resuelvan, tal vez esa era la decisión que faltaba.

Aplica
¿Te cuesta tomar decisiones? ¿Prefieres que otros lo hagan por ti? ¿Los problemas o situaciones complicadas que hay en tu vida se deben a malas decisiones o decisiones que nunca se tomaron? ¿Hay alguna decisión que hoy debas tomar?


Ora
Padre, se que todo lo puedes pero llegó el momento de decirte “haré tu voluntad”.