La mejor herencia

1 Reyes 2.1-12

Los tesoros de nuestros corazones expresados en consejos.


Un documental mostraba a muchas personas que habían logrado vencer el cáncer; contaban sus testimonios y alegría de haber podido derrotar semejante mal; desafortunadamente sí vencieron al cáncer pero no podrán derrotar a la muerte; podremos ganar años de vida a través del cuidado de nuestro cuerpo y de la salud pero no podremos evadir aquella cita; la muerte no hace distinción de raza, de credo, de opciones de vida, de posición económica; de igual modo todos moriremos. David un hombre de espíritu fuerte, de carácter determinante, efusivo, hombre de guerra; enfrentó su muerte; no la ignoró, no evadió el tema, lo enfrentó y tomó decisiones muy cruciales.

El rey le entregó a su hijo Salomón la herencia más grande y más valiosa; los tesoros que tenía guardado en su corazón y se los dio a través de consejos; años después Salomón mismo afirmaría que mas valioso que el oro y la plata eran los consejos de un padre; cuanta riqueza acumulada de experiencia, de razonamientos, de comprender que el punto de llegada de David se convertía en el punto de partida de Salomón gracias a dichos consejos.

Subirse en los hombros de un gigante y ver la vida a través de sus ojos, aprender de su vida espiritual, aprender de cómo dirigir un reino es inteligencia, aprender a tomar decisiones. ¿Cuál fue el resultado? Su reino fue firme en gran manera; un hogar firme en gran manera, un negocio firme en gran manera, una vida firme en gran manera.


Aplica
¿Si tuvieras que partir hoy qué herencia valiosa dejarías? ¿Eres enseñable, son los consejos algo que buscas con frecuencia? ¿Escuchas por compromiso o realmente porque deseas hacerlo?


Ora
Señor, la mejor herencia que puedo dejar eres tú mismo, porque donde tú estás nada falta.