Escuchando el consejo paternal

Proverbios 13.1-12

Escuchar los buenos consejos nos ayudan a vivir mejor.

Imaginémonos a un padre o madre sentados con un hijo o hija y sosteniendo una conversación como la siguiente: "querida hija o hijo, no conviertas tus pensamientos en un arsenal ni dispares a matar con tus palabras. Desea el bien y no la violencia. Mira como los prudentes protegen su vida mientras que los agresivos la arruinan. Los haraganes hablan mucho de sus sueños,  pero sólo si trabajamos, en forma consistente, los haremos realidad. Rechaza la mentira y verás cómo tu caminar en integridad es guardado por la justicia. Aprecia lo que tienes, no andes alardeando con lo que no tienes y verás que esos recursos te serán útiles para situaciones difíciles en tu vida. Si tú eres íntegro vas a brillar a diferencia de los corruptos que son como lámpara apagada. Si eres arrogante vas a terminar peleando, pero si te acostumbras a escuchar consejos tarde o temprano acumularás sabiduría. Recuerda que el dinero fácil o mal habido pronto se acaba, pero si ahorras, poco a poco te enriqueces. Hija, hijo recuerda que cuando se tienen esperanzas y no se cumplen sufrimos la decepción, pero cuando se cumplen nuestra vida se renueva."

Como hijos, recibimos buenos consejos de nuestros padres pero la clave está en el versículo 1, donde se nos aclara que los consejos y reprensiones pueden ser recibidos o ser ignorados con las consecuencias ya descritas.

Aplica
¿Te identificas con esta posible conversación? ¿Te anima para optar por el bien? ¿Qué aconsejarías en base a tu experiencia?              

Ora
Gracias, nuestro Padre celestial, por tus consejos, ayúdame a escucharlos, discernirlos y aplicarlos en mi vida.