Generosidad y prosperidad

Proverbios 11.16-31

La verdadera prosperidad consiste en ser generoso.

Vivimos tiempos en donde los medios de comunicación y la sociedad promueven la búsqueda de ganancias fáciles y la “prosperidad” económica rápida. En estos proverbios se enfatizan algunos aspectos que contradicen varios de los criterios sustentados por el sistema.

El valor del respeto sobre la acumulación de bienes. Se contrasta la mujer agraciada o bondadosa con los fuertes o violentos. La primera obtiene respeto como un bien muy preciado y que supera las riquezas obtenidas por los segundos.

El resultado de una vida generosa. La enseñanza es que el generoso se beneficia mientras que el cruel se perjudica. La ganancia del justo es segura mientras que las ganancias del malvado son ilusorias.

La prosperidad solidaria. Se puede decir que la verdadera prosperidad es consecuencia de la generosidad. Se nos ha enseñado que “guardar” y “acaparar” producen ganancias pero el proverbista nos dice que más bien el que reparte recibe más que lo que da mientras que el que retiene, lo que debiera compartir, termina en la miseria. Jesús nos da un modelo de “prosperidad solidaria” (Mt. 14.13; Mr. 6.32-44; Lc. 9.10-17; Jn. 6.13). De nuevo encontramos referencias a lo que podríamos llamar ética social cuando se describe como el que busca saciar necesidades de los demás termina siendo saciado el mismo.

El versículo 28 resume esta enseñanza al decir que el que confía en su riqueza se marchita mientras que el justo se renueva como el follaje.            

Aplica
¿Cómo es tu escala de valores respecto a la prosperidad? ¿Valoras más el respeto que obtener ganancias fáciles? ¿Cómo usas los recursos que tienes? ¿Estás dispuesto a dar? ¿Tienes a la generosidad como uno de tus valores más importantes?      

Orar
Señor, líbrame de buscar ganancias fáciles y dame un corazón generoso.