Doctrina, Adoración y Buenas Obras

Hebreos 13.7-16

La vida del cristiano no debe de circunscribirse a lo cultico. La defensa de la doctrina, la relación con sus pastores, la alabanza en el culto y la vida diaria tienen que tener coherencia.

En esta sección el autor continúa dándonos consejos muy prácticos para la vida del cristiano con relación a la congregación:

Los pastores: el autor nos llama a recordar a los pastores o líderes que nos compartieron el evangelio. Analicemos su conducta, su fe e imitémosla.

Las doctrinas: ya en la iglesia primitiva se introducían falsas doctrinas de los judaizantes y de los griegos. Hoy en día sucede lo mismo, cada año aparece una nueva “ola” o corriente que está de moda, luego pasa esa moda y viene otra. El autor nos exhorta a no dejarnos llevar por esas corrientes nuevas, ya que Cristo es el mismo hoy, ayer y por los siglos.

La adoración a Dios: tiene por lo menos cuatro elementos:

- Identificarnos con el sufrimiento y la deshonra que sufrió Jesús (12-14).
- Alabanza permanente: Fruto denuestros labios con acción de gracias (15).
- Hacer el bien y compartir con los necesitados (16).
- La fe abarca tanto el culto, como la vida secular. A Dios le alabamos defendiendo la doctrina, como alabándole y haciendo buenas obras.

Aplica
¿Cómo alabas a Dios? ¿Solo con los labios? ¿Te dejas llevar por las doctrinas nuevas que aparecen cada año? ¿Ayudas al prójimo y haces el bien como una manera de alabanza a Dios?

Ora
Señor líbrame de las falsas doctrinas. Señor que mi vida no se reduzca a un culto semanal, que te alabe cada día con mis obras.