Dios mío en ti confió

Jueces 6.25-40

“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Ro. 8.31).

El peor mal que sufrían los israelitas en tiempos de Gedeón no fue la opresión madianita en sí, sino el haberse alejado de Dios con motivo de su entrega a la idolatría.   Antes de que el Señor librara a su pueblo de los madianitas a través de una derrota militar, era necesario que El atacara el mal, comenzando por su raíz.   La primera victoria de Gedeón debía ser una victoria espiritual.

El Señor no tolera ningún rival, así que no sólo debía ser derribado el altar de Baal y el árbol sagrado, con la imagen de Asera, cortado (25-27), sino que también Gedeón debía construir un altar al Señor y ofrecer sobre él el segundo toro del ganado de Joás como holocausto.  

La lucha contra la idolatría, cualquiera que sea su forma, encontrará no sólo incomprensión, sino también oposición y peligro (28-30). Pero también encuentra la protección de Dios en el momento crítico (31, 32).

Las numerosas fuerzas enemigas invadieron el país desde el oriente, pensando volver a hacer lo mismo que habían hecho en oportunidades anteriores (33; 6.3-6). No sabían que esta vez se iban a encontrar con una resistencia sobrenatural.

Gedeón quería una mayor confirmación de estas promesas (36-40).   El hecho de que Dios le respondiera de acuerdo a su petición nos enseña cuan paciente y cariñoso es Él ante nuestra fragilidad y desconfianza.

Si estamos dispuestos a obedecer al Señor pese a sentirnos inseguros con respecto a nuestra idoneidad para la tarea a la cual nos llama, Él tiene sus medios para fortalecer nuestra fe y asegurarnos de que de veras Él quiere usarnos como instrumentos aptos para sus gloriosos fines.

Aplica
¿Qué paso decisivo has dado tú para que tu compromiso con Jesucristo sea conocido en tu familia y en el lugar donde trabajas? Fue el Espíritu quien inició la acción, cuando se adueñó de Gedeón (34).   ¿Qué relación has descubierto en tu vida entre la plenitud del Espíritu Santo y la oración?

Ora
Señor, te adoro porque tuya es la victoria sobre todos los ídolos que esclavizan al hombre.