Una ofrenda Superior

Hebreos 9.23-28

La ofrenda de Jesús en el calvario es superior, porque se realizo una vez para siempre y tiene poder como para purificar todo el cosmos.

En el antiguo pacto, el sumo sacerdote se purificaba a sí mismo, el altar, el tabernáculo y el lugar santísimo y al pueblo con sangre ajena. Año tras año debía practicar este rito.

En el nuevo pacto, el nuevo Sumo Sacerdote, entra con su propia sangre, en el tabernáculo celestial, a la misma presencia de Dios, y purifica los mismos cielos, todo el cosmos. Cuesta pensar que Jesús deba purificar también los cielos, pero su obra no solo se reduce a la salvación de la humanidad, sino de toda la creación (Ro. 8.21-23).

El sacrificio de Jesús fue una sola vez y para siempre. Como creyentes redimidos por la sangre de Jesucristo luchamos cada día con el pecado. No importa la iglesia o denominación a la que pertenezca, conservadora, pentecostal, neo pentecostal, cada uno todavía luchamos con la vieja naturaleza. Cuando Jesús, nuestro Salvador, nuestro Sumo Sacerdote, aparezca nuevamente, no tendrá relación con el pecado, será para llevar a los salvados a la presencia de Dios. Seremos transformados a su imagen, perfectos y limpios de toda maldad (Ap. 21.3-4).

Aplica
¿Ya eres beneficiado por la ofrenda que Jesús hizo en la cruz? ¿Estás preparado para la segunda venida de Jesús? ¿Te irás con Él si viniera hoy?

Ora
Señor, gracias por la Ofrenda perfecta que hizo Jesús por mi y por todo el universo. Gracias porque un día regresara para llevarme a tu presencia.