Si juzgas con compasión, serás juzgado con compasión

Mateo 7.1-6

Necesitamos examinarnos a nosotros mismos.

¿Qué quiso decir exactamente el Señor cuando dijo: “No juzguéis”? ¿Quiso decir que toda forma de juzgarqueda prohibida, de tal modo que no se nos permite formar opinión ni expresarla con respecto al prójimo, o por lo menos, que con respecto a Él jamás debemos expresar en voz alta una opinión adversa o desfavorable? A la luz de lo que Jesús dice (6), donde indica que debemos considerar a ciertos individuos como perros y puercos. Jesús mismo había llegado a ciertas conclusiones acerca de los escribas y fariseos, y no vaciló en expresarlas.  Aunque es cierto que nosotros no podemos leer lo que está en el corazón de nuestro prójimo, en la forma que Jesús podía hacerlo, si debemos cuidar que nuestros juicios sean  más reservados y nunca terminales. Nada hay en la enseñanza de Cristo mismo o de los apóstolesque nos exima de la obligación de formarnos opiniones acerca de las personas y actuar sobre la base de esas opiniones, lo cual también implica que a veces será nuestro deber expresar nuestros juicios.

Entonces, ¿qué quiso decir Jesús? Quiso decirque es malo que alguien concentre su atención en la mota que hay en el ojo de su hermano y mientras está así ocupado, pasar por alto la viga que tiene en su propio ojo. Aquí el Señor está condenando el espíritu de censura, el juicio áspero, el justificarse a sí mismo juzgando a los demás, el juicio sin misericordia, sin amor. Evitemos decir lo que es falso (Ex. 23.1), innecesario (Pr. 11.13), y cruel (Pr. 18.18).

Aplica
¿Qué ocurre cuando una persona se cree muy buena en sus propios ojos, pero no es humilde? ¿De qué manera podemos estar dando “perlas a los cerdos”?

Ora
Señor, muéstrame cómo puedo agradarte más.