Sirviendo a Dios todo el tiempo

Mateo 5.38-48

No vivamos preocupado por nuestros derechos, pensemos en nuestros deberes y responsabilidades.

Debemos tener buena voluntad todo el tiempo porque estamos sirviendo a Dios siempre.  El pasaje de hoy ofrece instrucciones para siervos (esclavos) o criados. Desde luego, los judíos no eran esclavos, pero sí eran pueblo súbdito y sujeto a muchos abusos. Los judíos eran rebeldes, y los romanos se volvían tiranos. Muchos cristianos eran esclavos. William Barclay describe en su comentario sobre Mateo la situación de los 60 millones de esclavos que había en el Imperio Romano en el primer siglo.

La mayoría de los romanos consideraban a sus siervos como objetos que prestaban una utilidad. Los esclavos eran como instrumentos que existían exclusivamente para el uso de los amos, los esclavos no tenían derechos.

¿Cómo debían los cristianos comportarse ante esta situación? No debían rebelarse. La enseñanza de Jesús no promovió la rebelión contra la esclavitud; Jesús ni siquiera dice que es pecado tener esclavos. Al contrario, les enseñaba a someterse a los amos: deberían ser obedientes, eficientes, respetuosos, honestos, cumpliendo en el trabajo. Debían obedecer esta enseñanza, no pensando solamente en agradar al amo, sino pensando sobre todo en agradar a Dios. De esta manera, podían servir y aguantar las circunstancias más duras pensando que todo esto era para Dios. La carga era soportable para los que tenían esta actitud.

Col. 3.22-25, aclara que la carga pesada del siervo sería aligerada si se acordaba en realidad a quien servía. El siervo había de servir todos los días con buena voluntad "como para el Señor" (Ef. 6.7).

Aplica
¿Cuál es tu actitud en la vida laboral? ¿Eres un buen trabajador, un buen jefe? ¿Qué debe cambiar en tu lugar de trabajo según los principios de Dios?

Ora
Señor, ayúdame a trabajar actuando según tus enseñanzas.