El rechazo del consejo de Dios

Jeremías 43.1-13

“… No obedeció… a la voz de Jehová…”.

Ante el consejo de Jeremías en el capítulo anterior, los líderes no obedecen. Encabezados por Johanán deciden hacer todo lo opuesto. Pero no solamente lo deciden sino que tratan a Jeremías de mentiroso y también inventan la razón por la cual Jeremías les exhortó de la manera que hizo. Cuando al Señor Jesús le atribuyeron a sus obras el carácter de ser hechas por Satanás, Jesús se enfureció. El pecado imperdonable es atribuir a Jesucristo obras satánicas.

Los versículos dos y tres son ilustrativos de la corrupta mentalidad de Johanán para desobedecer al siervo de Dios.  Cuando la voluntad de Dios expresa se choca contra nuestras intenciones lo más común es atribuir falsedad a la Palabra. Luego, en segundo lugar lo mas grave es inventar toda una historia de falsas intenciones que se encuentran subyacentes a la Palabra de Dios. El siervo es afectado, pero no por eso queda anulado.  Cuando estamos ante hechos y acciones que sospechamos no pertenecen a la voluntad de Dios, nuestra falsa religiosidad nos lleva a buscar Palabra de Dios. Cuando esa Palabra llega entendemos que claramente estamos actuando en contra de la voluntad divina. En ese momento, caemos más bajo, cuando fabricamos una historia que explique por qué esa voluntad de Dios está equivocada. ¡Vano ejercicio!  Dios no puede ser burlado. ¡Cuánto mejor sería obedecer a la voz de Jehová!

Aplica
¿Estás escuchando y obedeciendo el consejo de Dios? ¿Estás dispuesto a subordinar tus planes a lo que el Señor desea para tu vida?

Ora
Padre, ayúdame a no rebelarme contra tu consejo y a no actuar conforme a mi agenda.