Es necesario aprender la lección del pasado

Jeremías 44.1-30

Dios por medio del profeta expone el pecado del pueblo.

"Las miserias más espantosas a que están expuestos los hombres las ocasiona el rechazo de la salvación ofrecida".

Algunas de las características de este tiempo son el relativismo, la autonomía y el individualismo. En un mal ejercicio de su libertad las personas que escogen vivir como da la gana, sin norma, sin ley, cada vez más lejos de Dios.

Jeremías atacó con dureza la violación flagrante de los términos del Libro del Pacto. Un remanente de líderes judíos, ante lo inminente del juicio de Dios, planeó huir a Egipto. Jeremías les instó a quedarse en Judá y restaurar la tierra desolada. Los líderes demostrando gran imprudencia despreciaron su palabra, y en un acto de ironía le obligaron a ir con ellos a Egipto. Y allí continuaron haciendo lo que Dios aborrece y deliberadamente determinaron no hacer caso al mensaje (16). En este contexto el profeta pronuncia palabras de juicio a esos fugitivos de Judá los que aun en Egipto serían alcanzados por la ira de Dios. Al ser castigados en ese lugar, serían un signo de que su opinión era falsa, y la amenaza de Dios, verdadera. Pero hay también una nota de esperanza "...unos pocos lograrán escapar y regresar a Judá" (14).    

Aplica
La palabra del Señor no puede ser quebrantada, "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamas pasarán". ¿Algún área de tú vida no se sujeta a la Palabra? ¿Detectas alguna forma de idolatría? ¿Reconoces apego a maneras de vivir de este mundo que se oponen a Dios? Aprendamos de las lecciones del pasado y obedezcamos su Palabra para no actuar con rebeldía.  

Ora
Señor que se no se endurezca mi corazón por el pecado y las preocupaciones de esta vida y que viva como es digno del evangelio de Jesucristo. Hoy como el salmista exclamo ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? (Salmo 139.7).