Superando la crisis

Jeremías 39.1-18

Los caldeos destruyen Jerusalén y se cumplen todos los anuncios dados por Dios a través de Jeremías.

Finalmente toda crisis alcanza su punto culminante; aquí fue la destrucción de la ciudad. Pero en nuestra vida puede ser la muerte de un familiar, o la perdida de trabajo o el quebranto económico. Lo vimos venir, luchamos para que no ocurra, pero a pesar del esfuerzo ocurrió.

¿Qué hace Dios en medio de la crisis? Para unos, juicio, como el rey y los que no aceptaron el mensaje de Dios. Para otros, consuelo, Jeremías y Ebed-melec conservan la vida, ahora sin tener que estar en la cárcel. Para otros, bienestar, los pobres del pueblo recibieron las tierras y dejaron de ser oprimidos. Para nosotros también está fijado un día para recibir según lo que hayamos hecho (2 Co. 5:10). ¿Estás preparado?

Las crisis son maestras para la vida. Nos ayudan a saber que todo puede llegar a su final y que es mejor estar preparado confiando en aquello que no se destruye.

También las crisis deben llevarnos a la reflexión ¿Cómo seguimos ahora? Gran parte del pueblo fue llevado al exilio, es decir vivió en penitencia, para aprender cómo debía ser la relación con Dios, a confiar en Dios y no en su Templo, a confiar en Dios y no en su religión.

Ante cualquier circunstancia la relación con Dios es indestructible, sirve para la vida y para la muerte. Seamos sabios, construyamos vidas preparadas para superar cualquier crisis.

Aplica
Piensa cómo enfrentas tus problemas cotidianos: ¿Qué lugar le das a Dios en la solución? ¿Es la Palabra de Dios tu fundamento para tomar decisiones? ¿Cuándo las cosas no salen como esperas, te enojas con Dios?

Ora
Padre deseo crecer en confianza y fortaleza para enfrentar las dificultades y comprender Tu voluntad para mi vida, en especial cuando las cosas no salen como espero.