El costo de rechazar a Dios

Jeremías 38.1-13

Jeremías es puesto en peligro de muerte por sus compatriotas, pero es ayudado por un extranjero.

Queremos cambiar las cosas, queremos que siempre nos vaya bien, pero no evaluamos las acciones emprendidas, sino solamente los resultados. Así es el ser humano. Pero Dios es totalmente diferente. Desde el principio Dios sabe como terminan las cosas que se empiezan. En este pasaje los poderosos de turno, están contra el mensaje de Dios dado por Jeremías y creen que podrán cambiar la realidad si callan al mensajero. Otra vez Jeremías, por comunicar el verdadero mensaje de Dios para su pueblo, sufre la persecución.

En la vida podemos elegir el camino a seguir o el resultado a conseguir, pero no las dos cosas a la vez. Israel fue llamado muchas veces por Dios a cambiar, y no lo hizo. Ahora se enfrentan con el resultado y no quieren aceptarlo.

No es posible elegir rechazar a Dios y esperar que nos vaya bien. Si queremos que el resultado de la vida sea bendición, el único modo de obtenerlo es transitando la vida en acuerdo con Dios. Las circunstancias podrán ser difíciles pero los resultados con Dios están garantizados. Este pasaje debe hacernos reflexionar acerca de cómo hemos vivido nuestra relación con Dios porque de eso depende lo que debemos esperar como resultado.

Aplica
¿Estoy mostrando resistencia a  los cambios que Dios quiere para mi vida? ¿Qué espero conseguir con esta actitud? Abre tu corazón para ayudar a personas que sufren por obedecer la voz de Dios.

Ora
Padre dame un nuevo corazón, que desee hacer tu voluntad, que entienda Tu propósito para mi vida y que tenga disposición para servirte.