Nacer de nuevo

Juan 3-1-21

Un encuentro con Jesús.


Al finalizar el capítulo 2 de Juan, encontramos a muchas personas que viendo las señales de Jesús creyeron superficialmente quizás impresionados por lo que Jesús hacía, pero Él no les creía porque conocía su interior. Probablemente Nicodemo pertenecía a este grupo. Vino a Jesús de noche. Confesó tímidamente que Jesús era un “maestro” y que las señales eran evidencia de que “Dios estaba con Él”. Entonces Jesús apunta a los cimientos mismos de su fe, y enfatiza que lo que importa no son las señales sino el cambio radical de las personas que describe como un nuevo nacimiento, una nueva creación, una nueva criatura.

Sobrenaturalmente el Espíritu de Dios hace que algo suceda en nosotros y a favor de nosotros que no podemos hacer por nosotros mismos y que nos permite ver el Reino de los Cielos y tener parte con Jesús. El sacrificio de Jesús es fuente de vida y salvación para los creyentes, y nos revela la grandeza de su amor. Fue a Nicodemo a quien Jesús anuncia el amor de Dios al mundo. El Reino no es algo nacional, étnico, sino personal. Para entrar es necesario creer quela Luz, vino al mundo.

El creer implica un cambio fundamental en nuestro ser. Implica el reconocimiento del pecado, el reconocimiento de nuestra necesidad, la conciencia de nuestra insuficiencia y la aceptación de la solución que Dios ha provisto.

Aplica
Quizás te sientas identificado con Nicodemo, temeroso, prejuicioso. No permitas que ello limite tu testimonio público como seguidor de Jesús y mucho menos ver que en Cristo, “Dios ama de tal manera al mundo”. Enseña a las personas que para entrar al Reino de los Cielos es necesario nacer de nuevo. Según este pasaje, ¿cuál es el motivo que impulsa a los hombres a no creer en el Hijo de Dios?

Ora
Señor aún necesito que obres cambios en mi vida. Padre te ruego por aquellas personas que necesitan de ti y aún no te conocen, oro por un nuevo nacimiento de…...