Un corazón como el de Jesús

Juan 7.53-8.11

Jesús condena al jurado y perdona a la acusada.


En esta escena se manifiesta la perversidad humana en toda su dimensión.

Los escribas y fariseos buscan atrapar a Jesús. La trampa parece perfecta. Cualquier respuesta de Jesús parecía dar ocasión para poder atraparlo. Jesús no tendría salida. Escribas y fariseos esperarían que Jesús, el amigo de los pecadores, se pusiera del lado de la mujer en abierta contradicción con la ley mosaica. Allí estaría la ocasión para prenderle.

Aquí la mujer queda reducida solamente a un objeto. Es solamente parte de un plan. Parece no importarles ni su vida, ni su destino, ni sus sentimientos. Ya ni siquiera les importa la justicia. Lo único importante es atrapar a Jesús.

La respuesta del maestro es precisa, desconcertante y reveladora. En las pocas palabras del versículo 8.7 deja muchas cosas en claro: 1. Muestra la misericordia de su corazón. 2. Manifiesta el valor de la vida humana. 3. Deja en evidencia lo perverso e injusto del hecho de que el hombre juzgue al hombre aún cuando se valga de la norma divina de justicia.

En este episodio Jesús revela una justicia que supera por mucho el criterio de justicia fariseo que seexpresa en su meticuloso análisis de la letra de la ley mosaica. Siempre el amor y la misericordia como criterios superadores de justicia ponen de manifiesto las limitaciones de la justicia humana.

La cruz, como acto supremo de amor, es también el acto en el cual se manifiesta más claramente la injusticia de quienes pretenden encarnar la justicia. Bonhoeffer decía que la gracia de Dios revela "el mal que se oculta en mi bien" refiriéndose a la moralina religiosa carente de misericordia.


Aplica
Toda moralidad cristiana debe derivar del corazón que vive en comunión con el crucificado. El caso de la mujer adúltera es la prueba de ello. ¿Tienes un corazón misericordioso? ¿Demuestran tus acciones tu continua comunión con el Cristo de Dios?

Ora
Padre, dame un corazón misericordioso. Dame un corazón dispuesto a amar y no a juzgar.