Razones para creer y para no creer

Juan 7.25-36

Juan responde a los argumentos que desacreditan a Jesús como Mesías.


¿Qué hacer con Cristo? No hay para el hombre pregunta más trascendente que esta.

Frente al dilema de creer o no creer parecieran escasear los criterios que nos sirvan de base para una decisión responsable.

La multitud que escucha la palabra de Jesús debe decidir si creerle o no creerle. No hay medias tintas.

Pero ¿Sobre qué base decidir? Ellos tenían en cuenta lo siguiente:

1. Las autoridades que antes lo perseguían ahora parece que le permiten hablar.

2. La tradición indicaba que cuando el Cristo hiciera su aparición en la historia, nadie debería conocer su procedencia.

3. Los que decidieron creer lo hicieron sobre la base de sus señales.

Jesús responde declarando que procede del Padre. Solamente eso. Parece demasiado poco. Quisiéramos alguna prueba, alguna garantía. Pero aquí el Señor se limita a decir que procede del Verdadero a quién ellos no conocen.

¿Qué razones legítimas existen para rechazarlo? ¿Podríamos atribuirle a El la razón dela decisión de rechazarlo? Jesús siempre ha permanecido íntegro. Nunca ha dado razones para desconfiar de Él. Y no podemos eludir la responsabilidad de decidir si creerle o no creerle.

El racionalista de hoy se atreve a decir que Dios no existe por el simple hecho de entender que es inaccesible a sus sentidos y su razón ¿Es esta una razón válida para negar el testimonio de Jesús el Cristo? El racionalismo es simplemente un escudo para la egolatría y la soberbia humana que se niega a rendirse a Jesús.


Aplica
¿Qué harás con Jesús? Aún si alguna vez has entregado tu corazón a Él. ¿Estás completamente dispuesto a poner diariamente tu destino, tus deseos, en fin, tu vida entera en sus manos o prefieres buscar "buenas razones" para hacer tu voluntad por sobre la de Él?


Ora
Padre, dame sinceridad y apertura de corazón para escuchar tu palabra y vivirla.