La voluntad de creer

Juan 7.1-24

Jesús como el “enviado de Dios”.

En el versículo 24 Jesús le dice a la multitud que no juzguen según las apariencias sino con justo juicio. Y esta es la clave para comprender este pasaje. Jesús conoce la ceguera espiritual del hombre. Esta ceguera transforma al mismo Jesús en una figura molesta. Los judíos procuran matarle y sus propios hermanos no creen en Él.

Desde la perspectiva del impío, los milagros de Jesús no constituyen un indicio de su divinidad sino una ocasión para acusarlo (7.23). El mundo lo rechaza porque Él pone su impiedad de manifiesto. Con todo, algunos todavía pueden sentirse atraídos por su doctrina (7.12).

En este contexto de la disputa con los judíos, Jesús nos presenta una premisa fundamental a la hora de establecer un juicio recto sobre Él y su enseñanza. En el versículo 17 nos dice que aquel "que quiera hacer la voluntad de Dios conocerá si mi doctrina es de Dios". Esta es la actitud inversa a la que se denuncia en 7.7 donde se dice que el mundo lo aborrece porque Jesús testifica de él que sus obras son malas.

Al comparar ambas actitudes comprendemos que el rechazo o la aceptación de Jesús  dependen de la inclinación del corazón del hombre en relación a la voluntad de Dios. Si el hombre está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, entonces estará dispuesto a aceptar a Jesús como su Señor. En cambio, si decide aferrarse obstinadamente a sus malas obras, entonces no estará en condiciones de aceptar a Jesús ni a su doctrina. Abrirse a Jesús implica disponer el corazón al abandono de toda obra mala.

Aplica
¿Está tu corazón abierto al consejo de Jesús o te estás aferrando obstinadamente a malas obras? En el momento de dar testimonio de Cristo ¿Tienes en cuenta que la respuesta de la persona al mensaje depende más de la disposición de su corazón (y, por lo tanto, de la obra del Espíritu Santo) que de los argumentos que puedas ofrecerle?

Ora
Padre, dame un corazón dispuesto a aceptar tu consejo, y, a la hora de dar testimonio de ti, obra en el corazón de las personas para que estén dispuestas a entregar sus vidas.