Jesús es el pan de vida

Juan 6.41-59

 

 

 

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Jesús y el mejor “pan” (41-46). Jesús está presentando un superior y mejor pan que el que habían recibido sus antepasados en el desierto. Muchos de los judíos presentes murmuraban, sintiéndose ofendidos de las declaraciones, según ellos, pretenciosas de Jesús. ¿Cómo podría decir Jesús que es del cielo, si sus padres eran galileos y ellos mismos los conocían? Jesús no contestó esta pregunta, sino que mostró que todo comienzo en el proceso de salvación y de conocerle a él, viene de Dios (44-45). Jesús respondió que nadie puede conocerle, si el Padre no abre el corazón del ser humano con su poder para atraerle a él.

Vida eterna por el creer (47-51). Jesús es el pan de vida, y ningún pan ni el maná venido del cielo, pueden dar vida eterna, solo Jesús. Creer en Cristo significa aceptar a Cristo como el crucificado, reconocer que es el enviado de Dios y que nos trae vida eterna.

Vida eterna por la fe en el sacrificio (52-59). La gente no entendió las palabras de Jesús, las tomó como literal ¿Qué es esto de comer su carne y tomar su sangre? Pero Jesús quiere destacar la necesidad de lograr la unidad con Él a través de la fe en el sacrificio de su muerte. Es imprescindible la fe en el sacrificio de Jesús en la cruz, para obtener vida eterna.

Aplica
¿De qué manera tratas de conocer a las personas? ¿Disciernes los dones que Dios les ha dado? ¿Tratas de hacer el mismo descubrimiento en ti mismo?

Ora
Señor ayúdame a poner en práctica lo aprendido aquí.