Compromiso total

Juan 6.60-71

¿A quién iremos?

 

Permaneciendo en Jesús (60-65). Por la reacción de sus propios discípulos, podemos apreciar que no solo no lo habían entendido, sino algo más importante, no lo podían aceptar. Cuando el corazón es rebelde, la Palabra del Señor es difícil de aceptar. Jesús les dijo que sus palabras son espíritu y vida (63) y que cuando estas son aceptadas desde lo profundo del corazón, con fe, se convierten en el único camino de salvación. Jesús conocía los corazones de los presentes, por eso dijo “algunos de ustedes no creen”. El hombre no puede creer por sí mismo, porque para hacerlo en necesaria la obra del Padre en el corazón.

Solo hay vida en Jesús (66-71). En vista del contexto, no solo muchos de la multitud abandonaban al Señor, sino también sus discípulos. Jesús hizo una pregunta, aún a los más cercanos, al grupo de los doce ¿Queréis vosotros también ir? Esta pregunta intenta sacar una confesión de fe de este pequeño grupo. Aquí aparecen las famosas palabras pronunciadas por los discípulos ¿A quién iremos? (68). Tú tienes palabra de vida eterna. Con esta confesión de fe, demuestran que son el grupo que ha sido enseñado por el Padre. Mucha gente abandona a Jesús, para él su interés no es la cantidad sino la calidad de los que lo siguen. Seguir a Jesús es un compromiso total.


Aplica
¿Cuál es el compromiso que has asumido con el Señor? ¿Cómo lo pones en práctica? ¿De qué manera renuevas tu compromiso con el Señor?

Ora
Señor, libérame de toda tentación. Tú conoces mis debilidades; ayuda a mi fe.