Jesús es el enviado de Dios padre

Juan 5.30-47

Jesús enseña quién es en verdad: El enviado de Dios

 

El problema de la incredulidad ha estado presente en todas las sociedades. Es la incapacidad humana de reconocer a Jesús como Señor y Dios. Las respuestas de Jesús a la incredulidad son interesantes.

Durante su ministerio Jesús tuvo que enfrentarse a la incredulidad sobre su origen divino. Hoy día es tan difícil como en aquel entonces. Solamente por una acción sobrenatural de Dios, que nos convence, es que podemos tener claridad en este tema. Además, Jesús mismo se niega a ser catalogado según criterios humanos (34). Sin embargo, Jesús nos propone cinco fuentes para creer en él: Primero, a pesar de lo dicho (34), acepta que Juan el Bautista diera testimonio de que Jesús proviene de Dios (33); Segundo, el testimonio mismo de Dios Padre (37); Tercero, las Escrituras, es decir el Antiguo Testamento (39); Cuarto, la evidencia de ser Enviado de Dios Padre (36 y 43); Quinto, Moisés, en quién los religiosos confiaban (45-47).

¿Por qué Jesús plantea estas fuentes? Porque él mismo dice que su testimonio no sería valedero (31), es decir a Jesús hay que descubrirlo, hay que conocerlo, hay que valorarlo y luego apreciar lo que significa para nuestra vida. Como a cualquier otra persona hay que relacionarse con Jesús para comprender quién es en verdad y no de acuerdo a prejuicios. Ese era su pedido, creer es acercarse, es confiar, es recibir, es reconocer y agradecer para gloria del Dios único.


Aplica
¿Estás en relación con Jesús? ¿Lo conoces y Él te conoce a ti? Pide a Dios que te dé claridad para confiar en Jesús. Busca información sobre el testimonio que la Biblia da acerca de Jesús y su ministerio.


Ora
Padre, gracias por haber enviado a Jesús, enséñame a confiar más en Él, cada día.