Cumpliendo el pacto con Dios

Jeremías 11.1-23

Violación del pacto y sus consecuencias.

Dios hizo un pacto con su antiguo pueblo, honrándolo con la designación de “pueblo suyo” y comprometiéndose Él como Dios de ese pueblo (4).

Cualquier pacto o acuerdo demanda fidelidad de sus partes. Basta el incumplimiento de una de las dos para romperlo. Los versículos 6 a 8 muestran cuál de las partes ha quebrantado el antiguo pacto entre Dios y su pueblo.

En el reclamo de Dios a través del profeta, podemos apreciar los profundos sentimientos de dolor de Dios haciéndose evidente también, su amor, en la intención de bendecir al pueblo por medio de ese pacto.

También se aprecia la santidad de Dios al rechazar la infidelidad, la desobediencia y las obras perversas de los corazones que no quisieron oír su voz (7-17).

El profeta también sufre por ser portador de ese mensaje de Dios (18-23). El habla dicho al Señor: ¡Amén! (5), con lo cual comprometía su fidelidad y obediencia, y se identificaba con el mensaje del pacto.

 

Reflexión Personal

¿Conoces las peticiones de Dios para ti por haber recibido al Señor Jesucristo? La base es la misma: fidelidad a Dios, oyendo y cumpliendo su Palabra. ¿Estás honrando ese pacto que fue sellado con la muerte del Señor Jesús? ¿Dedicas tiempo cada día para conocer mejor su Palabra?

 

Oración

Señor, ayúdame en la intención de cumplir con todo lo que deseas para mí. Quiero esforzarme en ser obediente y fiel.

 
Autor: Unión Bíblica del Perú