Cuando Dios dice “¡Basta!”

Jeremías 4.23-31

El veredicto de Dios: la destrucción. Pero aún hay luz en la oscuridad.

De una descripción muy vívida de las condiciones en la tierra que ha sufrido el castigo del Dios justo (23-26), Jeremías pasa a expresar al pueblo la perspectiva de Dios sobre esta destrucción (27-31).

Para el pueblo de Israel, había llegado el momento de escuchar a Dios diciendo “¡Basta!”. Tarde o temprano, desobedecer al Dios santo y justo trae sus consecuencias. Vez tras vez Dios había advertido al pueblo, por medio de los profetas, que las bendiciones del pacto eran para los que confiaban en Él y guardaban su ley; que su idolatría, su religión superficial, su falta de justicia y su pecado los llevaría a la destrucción. En los días de Jeremías, llegó ese momento. Ya no había posibilidad de tapar la fealdad del pecado con adornos o maquillaje.

En medio de este cuadro sombrío, Dios promete una pequeña luz de esperanza (27): asegura que no será total la destrucción.

 

Reflexión Personal

¿Has actuado como el pueblo de Israel, confiando en que Dios es demasiado bueno como para disciplinarte? Su perdón es ilimitado, pero ello no niega su santidad y justicia.

 

Oración

Padre, ayúdame a conocerte en tu santidad, adorarte como mereces y vivir de acuerdo con tus instrucciones.

 
Autor: Unión Bíblica del Perú