¿Como perdonarte esto?

Jeremías 5.1-11

Por medio de su profeta, Dios recuerda al pueblo por qué su santidad exige el castigo del pecado.

El profeta debe hacer una tarea aparentemente fácil: encontrar a un hombre bueno, uno que haga justicia, para obtener el perdón divino para el pueblo. Imaginemos la desilusión de Jeremías: al principio piensa que el pecado del pueblo se debe a su pobreza o ignorancia, pero pronto descubre que aún. los grandes e importantes los que supuestamente conocían la voluntad de Dios se habían rebelado contra Dios y se negaban a obedecerle. “¿Cómo voy a perdonar todo esto?” pregunta el Señor.

A veces caemos en los mismos errores que Jeremías. Pensamos que los pobres o ignorantes no son responsables por su desobediencia (en base al mito de que “…los pobres son las víctimas de una sociedad injusta…”); o pensamos que los instruidos e importantes, los religiosos que “saben lo que Dios quiere”, hacen el bien. Jeremías aprende que las normas de Dios son mucho más altas. Jeremías aprende que para el Dios santo, la desobediencia e infidelidad de cualquier persona es pecado, y como tal debe ser castigado.

Nuestra sociedad ha perdido el concepto de la seriedad del pecado. Defectos del carácter… error de juicio… desliz de la lengua… momento de debilidad – llamémosle como queramos, pecado es pecado. Dios no cae en el juego semántico.

 

Reflexión Personal

¿Sigues criterios humanos o los criterios de Dios al formular tu concepto de lo que es el pecado? ¿Tratas de buscar razones y excusas para eludir la responsabilidad por tu desobediencia?

 

Oración

Señor, que pueda ver el pecado—mi pecado— como tú lo ves y pedir tu perdón, sin intentar justificarme.

 
Autor: Unión Bíblica del Perú