Ahora es el momento

Jeremías 13.15-27

Apartarse de Dios acarrea consecuencias. Pero Él se queda cerca, esperando nuestra confesión.

Hay una sola manera para que el pueblo de Israel se salve de todas sus desgracias, catástrofes, destrucción, dominios y disensiones. La solución es reconocer a Jehová como único Dios, confiar en él y obedecerle. Todavía es tiempo para cambiar de actitud, dice el profeta. Ese tiempo es “ahora,” antes que haga venir tinieblas y que la luz se vuelva en sombra de muerte.

Para expresar los peligros que amenazan al pueblo que se aparta de Dios, el profeta utiliza la misma imagen que el salmista emplea en el Salmo 23: sombra de muerte. En el salmo, ese peligro queda atrás: “no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo.” El profeta denuncia la situación y exhorta para que esa sombra de muerte no sea realidad para el pueblo. Para alcanzar ese propósito, insta a dar gloria a Jehová. Dar gloria implica reconocer su señorío, alabarle, entregarse y esperar en Él. ¿Podrá el pueblo tomar esa decisión? ¿Estamos nosotros dispuestos a hacerlo?

 

Reflexión Personal

¿Cuál es la gloria que das a Dios? Glorificar al Señor no solo es cantar himnos de alabanza o decir “gloria a Dios” en las reuniones de nuestra iglesia. Toda tu vida debe ser para gloria de Dios.

 

Oración

Señor, enséñame a glorificarte en las acciones cotidianas. No quiero estar en sombra de muerte, sino en luz de vida.

 
Autor: Unión Bíblica del Perú