Saúl actúa tontamente

1 Samuel 13.1-23

Saúl falló en el examen. Esto es una verdad solemne en la lectura de hoy. Así como Saúl, podemos ser tentados a buscar excusas a nuestros fracasos. La decisión de Saúl de continuar y ofrecer sacrificio por sí mismo aparentemente no era más que un acto de impaciencia; pero no fue así.

Al actuar como lo hizo, Saúl estaba confiando más en tácticas que en la protección de Dios y en el proceso utilizó las cosas sagradas como un medio para alcanzar sus fines (Pr. 3.5, 6).

Demostró una independencia arrogante. Como rey de un pueblo teocrático, debería haber esperado para ser comisionado por Samuel antes de entrar en guerra. Su ofrenda de sacrificio no sólo fue una intrusión en la actividad que correspondía a los sacerdotes, sino que también era una prueba de su autosuficiencia.

Pero más que cualquier otra cosa, lo que hizo fue un acto de desobediencia (igual a lo ocurrido en el capítulo 15). Dios le había dicho por el profeta que debía esperar siete días hasta que se le hubiera de decir cómo proceder (10.8). Su negativa a esperar fue una negativa a actuar bajo la instrucción divina. En efecto, estaba diciendo que él podía ser rey del pueblo de Dios, pero Dios no sería su rey. Y ésta es la razón por la que Dios lo rechazó.

Aplica
¿Has tomado alguna vez en tus manos los asuntos que no te correspondían, ignorando los mandatos de Dios? ¿Qué lección aprendiste? ¿Cómo deberías proceder para actuar dentro de la voluntad de Dios?

Ora
Líbrame de actuar como Saúl. Deseo obedecerte siempre.