¿Quién pues será este niño?

Lucas 1.57-66

 

¡Cómo han cambiado las cosas en menos de un año!  Los años de esterilidad, los años de oraciones y súplicas por un bebé, los años de sueños no realizados, de pronto se han ido.  Y la casa se llena de vecinos y amigos y familiares, todos queriendo ver, tocar y felicitar a los flamantes padres.

El nombre es Juan, dijo Elisabet, mientras todos los demás insistían en llamarlo
Zacarías.  ¿De dónde se le ocurrió a esta mujer semejante nombre, si no existe en la familia?  Pues Zacarías le describió todo el suceso en el templo a su esposa, y también la orden de Gabriel de llamarlo Juan.

La confirmación de Zacarías fue solicitada, ya que era el padre y en la tablilla escribió las palabras que desataron su garganta y oídos.

¡Imaginen el alboroto en la casa en ese momento!  La sucesión de milagros no ha terminado: primero la forma en que se presentó el ángel Gabriel y cómo Zacarías quedó mudo, después la estéril y anciana Elisabet queda embarazada y ahora contrario a la costumbre le dan un nombre al bebé que nadie justifica e instantáneamente libera a Zacarías del cerrojo que el ángel le colocó.

No cabe duda que este sería un niño especial.  Por eso todos se preguntaron “¿Quién será este niño? (66). ¡Algo realmente grande está por suceder!


Aplica
¿Qué es lo que más te maravilla con respecto a la forma en que Dios obró en la vida de Zacarías y Elisabet? Piensa en la situación de Zacarías y Elisabet y también en la tuya, ¿hay algo que quisieras que se vaya para que llegué lo que el Señor ha dispuesto para ti? Pídele al Señor que te sorprenda esta navidad, no te conformes con poco, pídele todo.


Ora
Esta nochebuena, Señor, quiero salir de la rutina de todos los años pasados.  Quiero más de ti. Cúmplase en mí tu soberana voluntad.