La autoridad sobre el trono

1 Samuel 12.1-25

 

Samuel deja su trabajo de juez con la conciencia tranquila y las manos limpias. ¿Cuántos gobernantes harían lo mismo? Es difícil encontrar en la historia de la humanidad otro caso como el suyo.     

Lejos de justificarse a sí mismo, Samuel pone en claro que sobre el trono temporal que ocupa el rey está el trono de Jehová, verdadero rey de su pueblo. Es inútil sentar hombres en un trono si se espera que con ello se pueda eludir la soberanía de Dios; ésta será siempre la autoridad sobre el trono y más allá de él. El error de Israel ha sido a través de los siglos el error de otros pueblos.       

¿Cómo mostró Dios a Israel que había pecado al pedir un rey? Ahora que Saúl era rey, el rol de Samuel debía cambiar. Pero primero, en su función de sacerdote y profeta, él les enseñó lecciones del pasado (6-12). El mismo había servido a Dios y a su pueblo como juez (1-5). Dios siempre había provisto líderes cuando eran necesarios; su nuevo pedido de un rey nohabía sido el ideal de Dios para ellos (12, 13), pero ahora que era un hecho real, ellos y su rey debían continuar buscando a Dios en todo (13, 14). La señal dramática de la lluvia confirmó las palabras de Samuel. Lleno de admiración por el poder de Dios, el pueblo pregunta si acaso Dios lo destruiría y pidió a Samuel que intercediera por ellos (19).

Lee nuevamente el versículo 12. El Señor fiel no los abandonaría, porque era su propósito hacerles “su propio pueblo”. Dios puede obrar a pesar de nuestros errores; pero recuerda: la verdadera confianza en Dios se muestra en la obediencia a Él.


Aplica
¿Cuál es tu responsabilidad hacia aquellos que están titubeando en su fidelidad a Dios? ¿Qué  puedes hacer para animar a algún amigo que está enfrentando luchas en el servicio a Dios?


Ora
Gracias Señor por tu paciencia aunque muchas veces te he fallado. Por favor, fortalece a quien esté luchando para poder ser fiel a Ti.