Saúl escogido y ungido

1 Samuel 9.1-27


En cierta forma, ésta es una típica historia de “triunfar de la nada”. La familia de Saúl no era pobre y él mismo era físicamente apuesto (2); pero la familia no era aristócrata, y su tribu, la de Benjamín, era pequeña y relativamente insignificante en Israel (21). Es imposible que Saúl haya tenido la ambición o esperanza de ser rey. El punto principal de este pasaje bien puede ser la inocencia y falta de ambición de Saúl. Su propósito no era ganar fama o poder, sino sencillamente encontrar una propiedad de su padre que se había perdido. No buscaba ser rey.

Poe eso llama la atención que la nueva monarquía seria elegida de una de las tribus más pequeñas del pueblo de Israel y no provendría de tribus grandes como Judá o Efraín. ¿Ves algún significado en ello? (9.1). El Señor no siempre escoge lo que es grandioso ante los ojos de los hombres. El prefiere la modestia y sencillez.

Se destaca el hecho que el plan y propósito de Dios, en esta elección y ungimiento, iban a cumplirse cabalmente (9.15-18). Esto nos hace ver que Dios esta en absoluto control de todo cuanto ocurre en la historia de los pueblos (Dn. 2.21). El también tiene control sobre nuestra familia y nuestras vidas como individuos. Nada de lo que sucede escapa a su conocimiento. El tiene una razón y una finalidad al permitir que ocurra cada evento.


Aplica
¿Tiene Dios "puestos" los ojos en ti? ¿Anhelas que Dios te escoja para un servicio específico? Si Dios te llama, ¿cuál será tu respuesta? ¿Qué cualidades de tu persona te hacen "materia elegible" para servir a Dios?


Ora
Señor, mira mi corazón, no "mi estatura o credenciales". No quiero fallarte, mi Dios.